Fruto de la pasión de la familia Lao por el vino, nacen el rosado La Rous 2023 (en la imagen) y el tinto Nacelcanto 2022, vinos que plasman la esencia de esta espectacular dehesa situada en los Montes de Toledo. Elaboradores del AOVE Coratina Dehesa del Molinillo, premiado como Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra del Mundo 2025 en el concurso internacional Evooleum, comienzan un nuevo capítulo con la elaboración de sus vinos de dehesa en los Montes de Toledo.
Dehesa El Molinillo, situada en los Montes de Toledo, es un espacio natural, propiedad de la familia Lao en la actualidad, donde la agricultura convive con la naturaleza en perfecta armonía, gracias a su especial preocupación por preservar este ecosistema tan especial. Un vínculo que permite que la dehesa despliegue todo su potencial como una singular despensa natural.
Reconocido por su excepcional AOVE de la variedad Coratina, que se alzó como Mejor Aceite de Oliva Virgen Extra en el prestigioso concurso internacional Evooleum 2025, Dehesa El Molinillo presenta ahora el fruto de la otra gran pasión de la familia: el vino. Manuel Lao Gorina, parte de la familia propietaria y un verdadero apasionado del mundo del vino, impulsó este proyecto enológico, que ahora dirigen los consultores Juan Antonio Leza y Jean Marc Sauboua.
Ambos consultores, cuando se les presentó este proyecto, impactados por la belleza del viñedo y la riqueza del ecosistema de la dehesa, apostaron desde el principio por fomentar el enorme potencial con el que cuentan para elaborar vinos de finca. Juan Antonio explica: “Los vinos son una foto de este enclave, fiel reflejo de lo que obtenemos aquí de forma natural”. Vinos de dehesa, que transmiten este paisaje único y biodiverso, marcado por la altitud a la que se encuentran, a más de 700 metros sobre el nivel del mar. Por su parte, Jean Marc puntualiza: “Nos hemos encontrado con un potencial de frescor mayor del que esperábamos, y esto ha contribuido a concebir vinos con capacidad de envejecimiento, tanto el rosado La Rous, como el tinto Nacelcanto”.
Situado en un enclave privilegiado, con los Montes de Toledo y el embalse de Torre Abraham como frontera natural al sur, en el viñedo de Dehesa El Molinillo, siguiendo la misma filosofía de respeto al entorno que se vive en esta dehesa, se trabaja la vid bajo los preceptos de la agricultura ecológica certificada. Tras un pormenorizado estudio, en 2006 se plantaron las primeras viñas de Touriga nacional, Cabernet Sauvignon y Syrah. A estas variedades se sumó, posteriormente, tras la entrada de Juan Antonio y Jean Marc en el proyecto, la Graciano, contando actualmente con 10 hectáreas de viñedo.
Los suelos de Dehesa El Molinillo, son pobres, de poco rendimiento, con la arcilla roja como denominador común, que se conjuga con los materiales habituales de las “rañas”, llanuras pedregosas propias de la comarca. Estos suelos proceden del Cuaternario y se formaron tras un periodo de lluvias torrenciales que arrastraron piedras desde la sierra hasta el pie de las montañas. A la capacidad natural de retención de agua y nutrientes de sus suelos arcillosos y a la correcta selección de variedades de ciclo largo que soportan bien el calor, se le suman las áreas forestales con las que cuenta, verdaderos oasis con árboles, charcas y embalses que, junto con la considerable altitud a la que se encuentran, son poderosas herramientas frente al cambio climático.
La Rous es un tributo a esa energía única, pura, de donde surge la vida: la naturaleza. Y así es este rosado, en el que la frescura y el carácter de la Cabernet Sauvignon se muestra en todo su esplendor. Con una clara vocación gastronómica, la amplitud y viveza aportada por el terroir se completan con una crianza del 70% en barricas de roble francés durante 9 meses, mientras que el resto se afina sobre lías en depósito de acero.
La añada 2023 en Dehesa El Molinillo fue casi “tropical”, muy calurosa, pero al tiempo, muy lluviosa, siendo la segunda más cálida en 25 años, solo superada por 2022. La vendimia se planificó parcela por parcela, para vendimiar diferenciando los distintos grados de maduración de uvas y zonas. A la parcela de Cabernet Sauvignon de la que nace La Rous no le llegó el turno hasta el mes de octubre. De ella se escogieron las cepas plantadas en los suelos más profundos, en su zona más fresca y baja, recogidas a mano, con la uva ligeramente menos madura que la que posteriormente se vendimió para los tintos, para preservar toda su frescura y delicadeza.
La Rous 2023 es de color asalmonado, encontramos una nariz con frutas como el melocotón de viña, pomelo rosa, limón, fresa y flores. En boca destaca sus recuerdos minerales y la complejidad que le aporta su paso por barrica, dando como resultado un rosado equilibrado, con una buena acidez. Refrescante y vivaz, tiene un final suave y cremoso.
Nacelcanto alude al amanecer y al atardecer, dos momentos mágicos en los que el sol se muestra en el horizonte de la dehesa, tiñendo de una fuerza y una luz muy especiales la tierra. Ese ciclo vital es lo que se ha querido plasmar en este tinto, que representa la esencia vínica de Dehesa El Molinillo. Un vino de dehesa que muestra de manera noble y directa todo el poder e identidad de este paisaje y la frescura que encierran sus uvas (Cabernet Sauvignon, Syrah y Touriga nacional) a lo que se suma una sutil crianza en barricas de roble francés de 225 litros de quinto año y ánforas de terracota de 750 litros.
La añada 2022 fue la cosecha más cálida vivida en 25 años. El otoño-invierno fue muy seco, lo que llevó a una viticultura conservadora. Marzo y abril fueron muy húmedos, favoreciendo una brotación equilibrada, pero desde mayo hasta septiembre no llovió, agotando las reservas del suelo. La viña detuvo su crecimiento en junio y, gracias al enfoque conservador y pequeños aportes de riego, resistió las temperaturas extremas de un verano extraordinariamente seco, en el que hubo que ajustar cada decisión para mantener la esencia de la cosecha. La altitud, que refrescaba ligeramente las noches, y la ansiada lluvia que llegó en septiembre, fueron determinantes para conseguir la perfecta maduración de unas uvas frescas y bien equilibradas.
Nacelcanto 2022 es brillante y luminoso, de color púrpura oscuro, cuenta con una exuberante nariz, pletórica en sus notas de moras, cerezas negras, tapenade de aceitunas negras, ahumados, violetas y romero. En boca es una explosión de frutas negra (moras, cereza negra, ciruela), acompañadas de pimienta negra, aceitunas negras y recuerdos de carne ahumada, musgo, flores y hierbas. Poderoso y con volumen, con su tanino muy bien integrado, cuenta con el frescor característico del altiplano de la Raña. Un vino para disfrutar ahora, pero con un gran potencial de guarda en la próxima década.
En la publicación “MAMIA: mujeres que han transformado la gastronomía vasca en Madrid” se retratan…
Las bodegas participantes mostraron más de 50 referencias a los cerca de 200 profesionales del…
Se trata de un ambicioso plan de promoción cofinanciado por la Unión Europea, que tendrá…
La emblemática Casa Lis de Salamanca ha sido el escenario que ha elegido Hosturcyl para…
Gastronomic Forum Barcelona 2025, que tendrá lugar del 3 al 5 de noviembre en el…
La calçotada de Valls traspasa fronteras y se ha celebrado simultáneamente en Berlín e Ingolstadt…